X-Files: La Conspiración (¡Spoilers!) Parte I

Vi X Files completo y en orden hace unos cinco años. Esto es, los 202 capítulos y las dos películas en obsesivo y enloquecedor orden. Ni bien la terminé y una vez superado el  merecido duelo, me puse el objetivo de volver a verla en algún momento tomando sólo los capítulos que conforman la conspiración. Y, si pensaba que sería como un viaje a lo más rico, complejo y representativo de la serie, esta experiencia no me defraudó para nada. Es, hasta podría decir, una forma de rever la serie como si fuera casi un spin off, yendo directamente al corazón de la historia, a aquellas idas y vueltas que, en el mar de todos los capítulos que la conforman, a veces se diluía  ( y no por eso dejaban de ser impresionantes).

Esta reseña plantea, entonces, un juego distinto: ver X-Files a partir de, solamente, estos 63 capítulos que van desde aquellas furtivas apariciones del Fumador/Cáncer Man, hasta la trama de los supersoldiers. Pasando, obviamente, por los brillantes momentos en que se cruzaban por la vida de Mulder y Scully unos tales Deep Throat, X, Matheson, Krycek, Skinner, Marita Covarrubias, The Lone Gunmen y tantos otros.

Vale aclarar que X-Files se divide en dos tipos de capítulos: los autoconclusivos y los mitológicos (o canónicos, o de la conspiración, etc). Estos últimos, son arcos argumentales que abarcan toda la temporada y a la vez toda la serie. Hablan de una enorme red de vínculos de corrupción y tramas secretas que encabeza el gobierno de Estados Unidos con fines desconocidos, pero que mucho tienen que ver con la vida extraterrestre. ¿La ocultan, plantan falsas pruebas? ¿Es una mentira de descomunales dimensiones o una cortina de humo? La búsqueda de la verdad, así de simple como suena, es ese motor que lleva a Mulder y Scully a hacer de X-Files una serie única.

Algo que se hizo mil veces y se hará otras tantas, pero imaginar cómo hacerla mejor… ahí radica su genialidad.

EL SIGUIENTE POST CONTIENE INFORMACIÓN SOBRE LA TRAMA DE ESTA SERIE. SI NO LA VISTE, HACELO! NO TE VAS A ARREPENTIR.

 


PRIMERA TEMPORADA

Trust No One (No confíes en nadie) 
“The Erlenmeyer Flask” (1×24)

Es una de las más breves en lo que a capítulos de la mitología supone. Se inicia, como la serie, con el Piloto, en el que no solamente se nos relata el primer encuentro de Mulder y Scully, sino que se nos da un adelanto de lo que sería en gran medida la columna vertebral de la trama conspirativa, al menos bajo la piel de Mulder: la abducción de Samantha. Más allá de este re-re-reflexionado capítulo, luego nos encontramos con dos que tomo unidos porque reflejan bastante de ese estilo inicial de The X-Files. Son Deep Throat y Conduit. Ambos mantienen este  estilo introductorio, aparece el primer informante secreto de Mulder, con todas las ambigüedades que eso supone. Ambas historias son más bien breves y es lo más parecido a agitar una zanahoria delante de un burro, para luego tirarla lejos y que, claro, veamos que tenemos una cadena alrededor del cuello. Estos dos capítulos sugieren, siembran la sospecha de que hay algo más ahí afuera pero de manera muy tímida, con la inocencia de todos los comienzos. Vistos en retrospectiva son muy buenos episodios, pero a la vez dan una clara demostración de lo dosificada que se brindaba la información en la serie.

Luego llegan otros dos capítulos que, ésta vez, nos muestran elementos que serán a partir de ese momento mucho más fuertes: la obstinación de Mulder y esa devota y a la vez crítica fidelidad de Scully. Llegan así Fallen Angel y EBE. En el primero Mulder demuestra que no entiende órdenes, ni riesgos, ni amenazas, empieza a ser exactamente quien conocemos. Además, se introduce el personaje de Max, quien volverá más adelante. En EBE se suman con fuerza los gobiernos… el gobierno . El encubrimiento de un OVNI derribado en el campo de combate iraquí y todos los engranajes del Estado preparados para ponerse en acción cuando se enciende la luz de alarma. ¿El botón de encendido lo oprime Deep Throat? El informante de Mulder resulta cada vez más sospechoso y en este derrotero de no saber a quién creer, se da paso al último capítulo de la temporada, aquel que forjaría la frase por excelencia,trust no1.

El cierre de temporada se da con The Erlenmeyes Flask. En lo personal, me parece el primer capítulo de la primera temporada en que tenemos un reflejo claro, aunque inicial, se lo que será el resto. Mulder y Scully separados investigando a la vez y toda una conspiración que opera a su alrededor, los engaña y les arroja información tergiversada para hacerles saber que, si alguien da la orden, los dos agentes están seis metros bajo tierra. Deep Throat da entonces una muestra de honestidad y, como se acostumbra en The X-Files, es la última. Luego, un remate que será recurrente: Mulder ve, escucha, siente la verdad, pero en cuanto parpadea, ya no quedan pruebas.

Elementos que se introducen: Deep Throat, “sangre”alien.

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SEGUNDA TEMPORADA

‘éí ‘aaníígÓÓ ‘áhoot’é’ (La verdad esta lejos de aquí en Navajo)
“Anasazi” (2×25)

Empieza con una declaración de principios, al menos así veo al capítulo que abre esta segunda fase y al mismo tiempo esta nueva seguidilla de historias mitológicas. Little Green Men es el nombre que recibe un inicio con un Fox Mulder quebrado. Porque los recuerdos de la abducción de su hermana lo atormentan y porque ya no tiene a los X-Files (y por consiguiente, a su mejor detractora) para darle algo de sentido a su vida. Y es así como se aventura solo con su alma a Puerto Rico, específicamente a una base de contacto extraterrestre cerrada por falta de fondos, bien al estilo Contact, la película de 1997 basada en una novela de Carl Sagan.

Little Green Men habla de esos que no lo dejan dormir, de esos duendecitos, como los llama en algún momento de su diálogo a escondidas con Scully en plena playa de estacionamiento. Mulder empieza su larga travesía de buscar por su cuenta, de lanzarse a un descubrimiento al que llega cuando ya quienes quieren ocultar la verdad le pisan los talones. Mulder entra a una central que repentinamente se ha encendido y lanzado la voz de alerta de que algo en espaciosuena literalmente distinto, que ese vacío cósmico en que las máquinas humanas no leían más que estática, empezó a cambiar. Y así se encuentra con un nativo de la zona traumatizado por algo que no puede convertir en palabras y Mulder busca por todos los medios ver lo mismo que su accidental compañero, ya que, como todos sabemos, la verdad está ahí afuera.

Luego viene la tríada de capítulos que podríamos denominar por su hecho más trascendente: la abducción de Scully. Éstos son Duane Barry, Ascension y One Breath. El primero comienza perfilado como un capítulo común y corriente, en este caso el de una toma de rehenes por parte de un enfermo psiquiátrico prófugo (el del título) que dice haber sido secuestrado por aliens. Mulder se convierte en el negociador, dado que Barry es un ex agente del FBI y poco a poco conoce su historia. Scully, entre tanto, investiga el origen de la psicosis del criminal. Vale hacer un paréntesis importante. En este momento de la serie, la actriz Gillian Anderson estaba embarazada y eso representaba un problema para el verosímil de la serie que fue resuelto con una magistral estrategia spielbergiana a lo Jaws. Así, al final de este primer episodio Scully sería secuestrada de su casa por Barry, mientras dejaba un mensaje en el contestador de Mulder donde le informaba que uno de los implantes metálicos encontrados en el cuerpo del secuestrador tenían una suerte de código de barras. Durante todo Ascension se nos relataría la angustiosa búsqueda por parte de Mulder para dar con el paradero de Scully, a lo largo de un interminable día que concluía con la llegada de un ovni que se la llevaba. Con un capítulo autoconclusivo de por medio, que no viene al caso, Scully sería devuelta a la Tierra en One Breath. En este capítulo casi onírico se nos contaría cómo la agente lentamente comenzaba a recuperar la conciencia, mientras su abducción era investigada y, obviamente, puesta en duda. Entre tanto, Skinner comenzaría a crecer dentro de la serie, con toda su ambigüedad a cuestas, y Krycek se convertiría en el escurridizo personaje que de algún modo se había ganado la momentánea confianza de Mulder y ya quedaba descubierto como un colaborador del Fumador.

Esta primera parte de la segunda temporada nos ponía ante uno de los episodios (globalmente hablando) más importantes en la trama conspirativa de X-Files. La abducción de Scully pasaría convertirse en uno de los motores principales de la investigación a posteriori y aunque mucho en este arco argumental tuvo que ver con la improvisación, sin dudas llevó la historia a un plano mucho más arriesgado, perfilando el estilo que tendría a partir de entonces la serie, llevándose gobiernos, organismos estatales y personajes por delante.

Luego vendría un capítulo que tocaba lateralmente la conspiración, pero aportaba algún que otro dato y se trata de Red Museum, un episodio que nos sitúa en un pueblo rural en el que se repiten los secuestros de adolescentes, a lo que sumamos una secta de veganos y, para amenizar, inoculación de químicos experimentales en el ganado. Todo un cóctel que de paso nos trae de regreso al asesino de Deep Troath.

Pero ya completamente dentro de la conspiración, la segunda temporada termina a todo trapo con tres episodios relacionados: Colony, End Game y Anasazi.

En los dos primeros, que se enlazan, se nos devela la trama de una serie de sujetos de aspecto idéntico. Tres médicos de similares características pero no oficialmente relacionados son asesinados y, en la investigación, Mulder y Scully descubren que no sólo hay muchos más con su mismo aspecto, sino otra partida de pseudo clones femeninos de la cual la primera se presenta como la desaparecida Samantha Mulder. El principal aporte de estos capítulo llega por dos vías: la introducción cada vez más fuerte en la trama de las familias de los protagonistas y la presentación del personaje que los acosará por estas épocas, una suerte de Terminator intergaláctico cambiaforma. Además se nos explica con más detalle el efecto que produce el fluído que brota cada vez que uno de estos seres es herido, el mismo que dejaba en jaque la salud de Mulder en The Erlenmeyer Flask.

Mamá y Papá Mulder volverán a tener un rol bastante relevante en Anasazi, memorable capítulos si los hay porque logra un buen equilibrio que por suerte acompañaría a la serie mucho más tiempo y cada vez más afianzado. Arrancamos con el descubrimiento de  un documento gubernamental cifrado en lenguaje navajo que contiene detalles sobre una vacuna y, más adelante, la relación cercana que demuestran el futuro fiambre Bill Mulder y el Fumador. Allí comienza a sugerirse que quizás Fox no esté metido en todo esto por un capricho personal, ni por un trauma infantil no superado, sino que las conexiones de toda aquella verdad velada tienen mucho que ver con su propia sangre.

Los navajo se convierten así en los imprevistos aliados de la cruzada de Mulder y lo llevan a un sitio que daría una de las más rotundas escenas de la serie: un vagón semienterrado lleno de cadáveres alienígenas. Tanto arte que acaba con un incendio y un To be Continued.

Elementos que se introducen: abducción de Scully, X, Krycek, navajos, experimentación con vacunas en humanos.

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TERCERA TEMPORADA

Apology is Policy (La política es disculparse)
“731” (3×10)

Con Mulder desaparecido y Scully suspendida del FBI se inicia un capítulo que busca cerrar algunas cuestiones dejadas al final de la temporada anterior, avanzando sobre la flamante comisión tapa-pruebas que lidera el Fumador y que por primera vez le dará un rostro concreto a los hombres detrás de los hilos. Más adelante, tembién un nombre, El Sindicato.

Durante el funeral del padre de Mulder, Scully es abordada por uno de estos simpáticos y sanguinarios caballeros, quien le advierte que será asesinada. Mientras tanto, en Nuevo México, Mulder es rescatado inconsciente y lo someten a un ritual navajo en el que desfilarán espíritus a la gran Obi Wan Kenobi. Así arranca The Blessing Way, que además nos somete a la sospecha de Scully de que Skinner quiere matarla. Resultado parcial: Melissa, la hermana de Dana, es atacada a balazos en el departamento de esta última y Mulder, ya repuesto, interroga a su madre sobre la relación que su padre tuvo con una verdad que lentamente nadie puede seguir negando. Y antes de que empiecen los tiros… continuará.

El cierre de este enorme drama familiar sería en el segundo capítulo, Paper Clip, en el que paralelamente se va descubriendo el contacto nazi de los miembros del club social del Fumador. Se revelan datos acerca de cómo se tomó tejido de todos los habitantes de EEUU con la excusa de ser vacunados contra la viruela y Mulder se acerca a la verdad sobre por qué Samantha fue secuestrada. Según le dicen, al menos por ahora, fue tomada de rehén luego de que Papá Mulder se negara a seguir participando del grupo filo nazi que experimentaba con seres humanos. La pregunta que se abre para Fox es ¿por qué ella y no yo?. El círculo se cierra con la muerte de Melissa, dejando así a los dos protagonistas sin un ser muy cercano y planteando lo que sería la serie en adelante. Paper Clip tiene además el valor de ser uno de los capítulos más dinámicos de esta etapa aún inicial de la conspiración, donde por primera vez los personajes comienzan a tener nombres, caras y bandos concretos que, a pesar de que con el correr del tiempo también serán cuestionados, la estrategia de tirar líneas y sacar la carnada justo cuando se acercan, da paso a una historia que corre con más naturalidad, llevan a los personajes, esta vez sí, a avanzar más de lo que deben. Si antes daba la impresión de que una mano oscura decidía qué iban a saber Mulder y Scully, a partir de este momento los dos agentes cruzan la línea y empiezan a llegar más lejos de lo que otros pensaban que llegarían. Y superan la primera prueba de fuego.

La tercera temporada es, sin dudas, cuando la historia por fin se mete de lleno en las problemáticas de la mejor época de X-Files. En los dos capítulos mitológicos siguientes, Nisei y 731, aparece un vagón de tren en el que un grupo de científicos japoneses le realizan la autopsia a un extraterrestre y finalmente son asesinados por una tropa militar. Mulder y Scully empiezan otra vez una investigación por separado. Por un lado, Mulder busca el vagón en cuestión y se enfrenta a un supuesto embajador japonés que en su poder lleva varios nombres. Por otro lado, Scully va tras esos nombres y descubre a un grupo de mujeres del grupo de catadores de OVNIS (cinismo mode on), MUFON. Mujeres que, además, dicen conocerla, aseguran haber sido abducidas y, al igual que Scully, haber encontrado implantes metálicos en su cuello.

Y mientras tanto, en ciudad gótica, Mulder ingresa en un tren, ataca a un agente del gobierno y empieza a sospechar que la carga de ese tren no es otra cosa que la prueba que necesita para darle sentido a su existencia. Scully, obviamente, piensa lo contrario y apoya su teoría en un campo de leprosos que han sido sometidos a experimentos radioactivos por parte de científicos… japoneses, claro. Las dos líneas confluyen al final, explosión de por medio (sello de aquellos) y con un X que da su mayor muestra de valor.

Ya en la segunda mitad hay dos capítulos que introducen uno de los elementos más importantes: el aceite negro. Todo se inicia con Piper Maru, capítulo que recibe el nombre de un barco que contiene un misterioso líquido aceitoso de color negro y que se introduce en los humanos utilizándolos como huéspedes, dominándolos y traspasándose a otros. Si pensaron en Venom no están solos. Pero, como siempre, la genialidad de X-Files no está en la originalidad de sus elementos, sino en el modo de contarlos. Y este capítulo, así como su continuación Apocrypha, sin duda son ejemplos de la narrativa compleja y endiabladamente buena que tiene la serie. Mulder recorre medio mundo tras la pista del aceite negro y llega hasta el propio Krycek. Scully se obsesiona con la búsqueda del asesino de Melissa y, como anillo al dedo, su presunto tirador le dispara a Skinner en un hecho para nada fortuito. Y entonces el capítulo cierra con uno de sus mejores ganchos, que seguro habrá quedado grabado en la memoria de todos: Krycek gritando frente a una sospechosa escotilla, mientras de sus ojos y boca caen litros de líquido negro. Hooome, como diría otro alienígena.

El ultimo capítulo cliffhanger de temporada es Talitha Cumi. Pero no vamos a hacer lo mismo que Chris Carter y, mejor, contar la historia completa. En la próxima entrada de esta serie, el repaso abarcará el segundo tercio y, en mi humilde opinión, el momento más alto en cuanto a la complejización, dramatismo y calidad argumental de la trama de la conspiración. Hasta entonces!

 

Título original: The X-Files. Títulos alternativos: Expediente X, Expedientes Secretos X… Código X!
País: EEUU
Año de emisión: 1993-2002
Cadenas: FOX
Creador: Chris Carter
Número de temporadas: 9 (más dos películas)
Cantidad de episodios: 202

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2 Respuestas a “X-Files: La Conspiración (¡Spoilers!) Parte I

  1. Fiorella Giordano abril 15, 2011 en 8:50 pm

    Excelente post y análisis de la conspiración durante las tres primeras temporadas!! En algún momento también quiero volver a ver solamente los capítulos de la trama principal de la serie, porque al haber visto la serie de un tirón hay varias cosas de la conspiración que se me pasaron, no recuerdo, o simplemente no les presté tanta atención por la ansiedad de ver el siguiente episodio. 😛

  2. Pingback:X-Files: La Conspiración (Spoilers!) Parte II « TeleObjetivo [La TV en la mira]

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