Eerie Indiana

16661, capicúa. Con el número de la bestia, el anticristo o como se lo quiera llamar justo en el medio. Cualquier conspiración es acertada si hablamos de la cantidad de habitantes en el pueblo más absurdo del estado de Indiana. Un pueblito donde todo es sospechoso, pero nadie lo nota, excepto una persona.

“Eerie Indiana” fue una serie que se transmitió tanto en televisión de aire como en TV de cable (en el por entonces llamado Fox Kids, en América Latina). Quienes la vieron puede que la recuerden, lisa y llanamente, como la serie de infanto-juvenil más enigmática de los noventa. Terminó siendo considerada por muchos como una suerte de Twin Peaks para chicos… y obviamente para grandulones amantes del humor a medio camino entre absurdo y negro.

Eerie Indiana contó solamente con una temporada (y una remake del ´98) emitida en  1992 y con una muy pequeña cantidad de capítulos: apenas diecinueve. El protagonista y casi presentador de todo el entorno en que se generaba la serie era Marshall Teller, un chico que acababa de mudarse a un barrio en el que sólo él detectaba cosas sospechosas.

Entre la poca gente con la que Marshall lograba comunicarse se encontraba Simon Holmes, junto a quien desentrañaría algunas de las más bizarras situaciones que presentaba su pueblo.

La presentación del programa era toda una declaración de principios y el resumen más perfecto de la línea lógica que seguiría la serie. Se nos mostraba a Marshall contando, con voz en off mientras recorría las calles en bibicleta, cómo era de extraño su pueblo, bajo el lema “evidencia: Pie Grande hurga en mi basura”.  Situaciones así ocurrían todo el tiempo, el tema funamental era que sólo Marshall y Simon las veían, pero para el resto de los vecinos que Elvis recogiera el periódico todas las mañanas no tenía nada de raro.

Capítulo tras capítulo Marshall y Simon trataban de comprender qué secretos escondía su pueblo, llegando a descubrir una conspiración de perros que querían dominar el mundo y un sinfín de situaciones absurdas y sorprendentes. La idea era llevar al extremo ese capricho adulto de que los chicos inventan historias y creen ver cosas raras a su alrededor, cuando todo es (supuestamente) de lo más normal. ” Ya estás grande para inventar cuentos, Marshall”.

La serie, además, estaba repleta de guiños al cine de terror clásico de los años 40 y 50, a directores de películas bizarras de bajo presupuesto y a series de TV como la ya nombrada Twin Peaks y, sobre todo en la presentación, a Twilight Zone (La Dimensión Desconocida). Su emisión estuvo muy cerca de otra que tomaba fuentes bastante parecidas, pero que resultó de un éxito mucho mayor: X-Files.

Según el capítulo, la serie tomaba un tono diferente. A veces respondía a preguntas existenciales, otras parodiaba situaciones directamente incomprensibles y a veces incluso se inclinaba más hacia temáticas adultas. La idea global era que nada quedase del todo claro, y que tuviéramos la misma sensación que Marshall: ver cosas absolutamente llamativas en un pueblo donde para el resto de la humanidad no ocurría nada fuera de lo común.

El actor protagonista, Omri Katz, también actuó en la recordada “Hocus Pocus“, de Disney. El creador de la serie fue el puertorriqueño José Rivera, guionista, entre otras cosas, de la película Diarios de Motocicleta, que cuenta los años de juventud del comandante Ernesto Che Guevara. También escribió la película “Jungle Book: Mowgli’s Story” una adaptación de El libro de la Selva con actores de carne y hueso, filmada en 1998 que también revolucionaría las entes de los niños, tan acostumbrados a la versión maravillosa, pero también edulcorada, de Disney. No es casual que para el aspecto creativo de Eerie Indiana haya colaborado inclusive el director Joe Dante, toda una institución del terror cinéfilo con un prontuario que incluye Gremlins, The Howling, Piraña y de una de las tres historias de la película de Twilight Zone.

Vale agregar que Dante dirigió cinco episodios de Eerie Indiana y actuó de él mismo en el final de la única temporada. Los episodios a su cargo fueron el primero y el segundo (“Foreverware y “The Retainer“), “The Loosers”,  “Heart on a Chain” (en el que el corazón de un compañero de escuela de Marshall que ha muerto es trasplantado a la chica que le gusta) y “The Hole in the Head Gang“.

Muchos fueron los directores de alto nivel que participaron en la serie, como por ejemplo Todd Holland (“Malcolm in the middle”, “Wonderfalls”, “Bill & Ted”  y la road movie de videojuegos “The Wizard”), Bryan Spicer (“X Files”, “The Lone Gunmen”, “Prison Break”, “House”), Tim Hunter (“Twin Peaks”, “Crossing Jordan”, “Carnivale”) y Bob Balaban quien participó como actor en “Close Encounters”  de Steven Spielberg y tiene el privilegio de haber dirigido el quizás mejor capítulo de Eerie Indiana, titulado “The Lost Hour”.

Eerie Indiana quizás no sea la serie más recordada por todos, pero sin dudas representa aquel recuerdo especial en aquellos que la vieron en su momento. Sus historias enigmáticas, el tono a veces opresivo de sus historias, el absurdo llevado al límite y los giros que muchas veces coqueteaban con la ciencia ficción la convirtieron en uno de los productos más originales y de mayor calidad apuntado al público juvenil. Con influencias como las antes citadas, Eerie Indiana aparecía como un fascinante contrapunto a la ficción producida durante esa década. Y el puntapié de un solo chico que ve el incoherente mundo que lo rodea, ante un entorno que, igual de absurdo, lo niega por completo es quizás un concepto mucho más filosófico de lo que pretenden quienes solamente la han rotulado como una serie rara.

Título original: Eerie Indiana
País: Estados Unidos
Años de emisión:
1991-1992
Cadena:
NBC
Creadores:
José Rivera y Karl Schaefer
Número de temporadas:

Cantidad de episodios:
19

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4 Respuestas a “Eerie Indiana

  1. Fernanda febrero 28, 2011 en 5:55 pm

    Yo la vi pocas veces y me parecio super rara. De lo unico que me acuerdo es del chico de pelo blanco, que en esa epoca me hacia acordar a Juan Di Natale. Creo que en cable la habre visto alla por el ’93 (creo).

  2. Gastón marzo 3, 2011 en 12:09 am

    Me acuerdo de que yo la llamaba solamente “Simon y Marshall”, a pesar de que el título de la serie figuraba claramente en el cartel del principio de la intro. Y también recuerdo que ese pibe canoso decía (o dijo, sólo en un capítulo): “Muere joven, y tu cadáver será bello”. Buen post.

  3. Gastón marzo 3, 2011 en 12:17 am

    Ah, y también me acuerdo de que en un capítulo hicieron una parodia de Max Headroom en un cajero automático.

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